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¡Cuidado! Fraude en los pactos entre bancos y clientes

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Muchas demandas contra cláusulas suelo terminan antes de comenzar el juicio con un acuerdo amistoso. En el mejor de los casos, ello le valdrá que la entidad suprima esa condición del contrato. Mientras dure su hipoteca no pagará de más. Sin embargo, algunos expertos en este asunto han alertado esta semana de que esos pactos esconden una peligrosa letra pequeña. Uno de ellos emplea, incluso, la palabra fraude para referirse a esta práctica.

No ocurre con todas las entidades, pero otra vez más el usuario paga los platos rotos. Numerosos clientes afectados por cláusula suelo han sido llamados por distintas entidades para ofrecerles, en apariencia, eliminar dicha cláusula. El problema radica en que en esas ofertas siempre se indica que se está conforme con la cláusula y con que no se va a reclamar nada, por lo que el cliente pierde, sin saberlo, la oportunidad de recuperar su dinero, indicó.

La idea es reducir las reclamaciones, ya que la banca, tiene la certeza de que la cláusula será declarada nula con efectos retroactivos, al menos desde mayo de 2013, fecha declarada límite por el Tribunal Supremo. A veces el banco se disfraza de tierno cuando puede seguir estando detrás el mismo lobo que, sin explicártelo, introdujo en la escritura de hipoteca un límite al descenso de los tipos de interés.

Esto está ocurriendo con muchas entidades, incluso con la demanda en el juzgado. Los bancos llaman para eliminar la cláusula suelo, mucho más desde la sentencia de 25 de marzo de 2015 del Supremo. Algunos clientes acuden sin su abogado, confiando en que su banco de siempre no les va a volver a engañar de nuevo, y se encuentran con una oferta que no le muestran por escrito antes.

Así, las entidades ofrecen, la eliminación temporal de la cláusula suelo, la reducción del límite inferior o una combinación de éstas. Nada se dice acerca de lo cobrado indebidamente de más.

Algunos expertos hablan directamente de «fraude» de algunas entidades, el banco hace firmar a los clientes un documento en el que éste pide, cuando lo ha llamado la firma, una novación de la hipoteca, por la que ésta se queda dos años con el tipo fijo y desde el tercero paga el euríbor más el diferencial, lo que le sale más caro que la cláusula suelo. Y lo peor, es que se hace pasar por un acuerdo propuesto por el cliente, incluso cuando hay demanda de por medio.

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