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Los bancos buscan evitar las demandas por cláusulas suelo

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Entre el 2000 y el 2008, en España se vivió una fiebre inmobiliaria. Parecía que todo el mundo tenía que comprar una vivienda, incluso cuando los precios estaban disparados y la situación se preveía insostenible, la gente acudía a los bancos para solicitar una hipoteca con la que hacerse con un inmueble más. Lo que no sabían los clientes era que esas hipotecas iban envenenadas con la famosa cláusula suelo, que les impediría más adelante disfrutar de la bajada de los intereses.

Cuando se pactaron aquellas hipotecas, los intereses —igual que el precio de la vivienda— estaban disparados. El cliente, desconocedor de que la situación estaba a punto de colapsar, temía que los precios del dinero se disparasen también y por tanto, buscaban la mejor manera de ahorrar. Los bancos les ofrecieron entonces la manzana envenenada: una cláusula que les protegía de una subida del interés.

Ante semejante oferta, no había mucho que objetar. En aquella época se firmaron muchísimas de estas cláusulas suelo. Y se hacía desconociendo la verdadera realidad de semejante cláusula, a saber: si lo intereses bajaban —algo que la banca sabía que iba a suceder—, no podrían beneficiarse de esa bajada. De esta forma, lo que parecía una protección para el cliente, se convertía en un seguro para el banco, que se aseguraba que los clientes pagasen los intereses anteriores a la crisis.

Las reclamaciones por cláusulas suelo

Cuando empezaron a saltar las primeras alarmas muchos clientes comenzaron a desconfiar. En ese momento, acudían a los abogados, en poco tiempo saltó la liebre y se descubrieron miles de hipotecas firmadas con estas condiciones. Las reclamaciones por cláusulas suelo desbordaron a los juzgados.

En diciembre de 2016 el Tribunal Supremo declaró nulas todas las cláusulas suelo y obligó a las entidades a retirarlas de sus contratos y a devolver a los clientes todo lo cobrado de más. En un principio el Supremo, estableció una limitación a la devolución, fijándola arbitrariamente en mayo de 2013, fecha de su primera sentencia sobre cláusulas suelo. Más tarde, el Tribunal Europeo, actuó y obligó a la banca a devolver todo lo cobrado desde la firma del contrato.

Más adelante, mediante el Decreto Ley 1/2017 el Gobierno establecía un mecanismo mediante el que acudir a los bancos para que se retire la cláusulas suelo y se devuelvan las cuotas pagadas de más. Esta vía fue establecida con el objetivo de liberar los juzgados. Sin embargo, los bancos están rechazando o ignorando a los clientes que acuden por esta vía. Al final, la única opción viable para recuperar el dinero es acudir a los tribunales.

Las reclamaciones por cláusulas suelo en los juzgados

Desde Sin Cláusulas lo hemos advertido ya muchas veces, si quieres recuperar tu dinero, tendrás que acudir a un abogado de confianza, experto en demandas por cláusulas suelo. El abogado deberá asesorarte y acompañarte durante todo el proceso de reclamación, para que el banco te devuelva todo el dinero cobrado de más.

El abogado será el encargado de guiarte en el proceso de reclamación que empezará con el envío de un escrito a la entidad, en este escrito se deberá explicar la situación y reclamar la anulación de la cláusula suelo y la devolución del dinero.

Habrá que esperar a recibir una respuesta de la entidad. Si se plegan a tus exigencias, anulan la cláusula y te devuelven el dinero todo terminará aquí. En caso de que la entidad se niegue o que ofrezcan una cantidad muy por debajo, habrá que acudir al juzgado. En cualquier caso, la entidad está obligada a responder.

Si el banco rechaza tu petición, deberás acudir a los tribunales. En Sin Cláusulas somos especialistas en reclamaciones bancarias y por cláusulas suelo. Con nuestra ayuda podrás eliminar la cláusula suelo de tu hipoteca y recuperar todo el dinero perdido desde al firma del contrato. Nosotros no te cobramos por la gestiones y solo te cobraremos cuando recibas tu indemnización. Llámanos sin compromiso alguno al Teléfono de Atención al Cliente 629 879 429.

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